El Chilam Balam de Chumayel es acaso el más importante de los Chilam
Balams, textos sagrados y proféticos escritos por los sacerdotes Mayas
especialmente en Yucatán durante la conquista española. Los autores de
esta obra esotérica y difícil como toda escritura sacra y tradicional,
como todo libro de sabiduría, parecen ampararse en la religión cristiana
para de este modo poder transmitir las doctrines cosmogónicas autóctonas
las cuales son asimiladas a la religión de los conquistadores, como sucede
hasta nuestros días; esto constituye una prueba de la capacidad y la
comprensión de los sabios y sacerdotes indígenas, los que fueron capaces
de entrever la unidad fundamental de sus creencias y la similaridad de la
cosmovisión de vencedores y vencidos, la que también fue advertida por los
mejores religiosos europeos en sus crónicas. Reproducimos aquí textos de
la versión realizada por Antonio Mediz Bolio editada en Costa Rica en 1943
y actualmente publicada por la SEP de México, con prólogo, introducción y
notas de Mercedes de la Garza, aunque no incluimos sus excelentes
comentarios.
Ralph Roys también tradujo estos textos del maya al inglés: The Chilam
Balam of Chumayel, Oklahoma Press, Norman, 1933 y The maya katun
prophescies of the book of Chilam Balam, Carnegie Institution of
Washington D. C., 1954.
También
existe una versión al Castellano sintetizada de Alfredo Barrera Vásquez y
Silvia Rendón: El libro de los libros de Chilam Balam, F.C.E., México,
1948. Igualmente hay otra edición de M. Rivera, que se basa en la de Médiz
Bolio pero levemente modificada: Chilam Balam de Chumayel, Historia 16,
Madrid, 1986. En realidad las distintas versiones coinciden de modo
general y no se altera en ellas los valores simbólicos y metafísicos. Los
especialistas creen que todos estos escritos indígenas, de expresión
cristianizada, son copias de libros jeroglíficos antiguos, adaptados a las
nuevas modalidades del paso del tiempo; recopilaciones, para salvar su
tradición cosmogónica y metafísica original, presentar así su verdad y
realizar su identidad. A continuación publicamos algunos textos de este
conjunto, especie de "almanaque", estructura que corresponde igualmente a
los códices precolombinos; obsérvense también los extraños latines y su
rústico encanto, su ambigüedad y valores fonético-rítmicos. Agregamos a la
versión de Médiz Bolio del Libro de los Espíritus, y del Trece Ahau Katún,
la inglesa de Ralph Roys traducida al español por María Montoliú Villar,
tomada de su obra Cuando los dioses despertaron, U.N.A.M., México, 1989,
trabajo que oportunamente comentaremos; creemos que para el lector será
interesante cotejar ambas versiones.
Texto
"Dominus
vobiscum, decían todos cantando allí donde no había cielos ni tierra.
Del
abismo nació la tierra, cuando no había cielos ni tierra.
El que es
la Divinidad y el Poder, labró la gran Piedra de la Gracia, (Tun Gracia)
allí donde antiguamente no había cielo.
Y de allí
nacieron Siete Piedras sagradas (Tunes), Siete Guerreros (Katunes)
suspendidos en el espíritu, Siete llamas elegidas.
Y se
movieron. Y siete fueron sus gracias también, y siete sus santos.
Y sucedió
que incontables gracias nacieron de una piedra de gracia. Y fue la
inmensidad de las noches, allí donde antiguamente no había Dios, porque no
habían recibido a su Dios, que solo por si mismo estaba dentro de la
Gracia, dentro de las tinieblas, allí donde no había cielos ni tierra.
Y fue
formado al fin un Guerrero, cuando no había nacido el Primer Guerrero, y
tenía los cabellos en guedejas.
Aden ti
parami. Y fue su divinidad. Y entonces salió y se hizo varón en la segunda
infinita Piedra de Gracia. Alpinon es el nombre de su ángel.
Cuando
hubo nacido, salió y pidió su Segunda Gracia, en la segunda inmensidad de
la noche, donde antes nadie había. Y recibió su divinidad é1 solo por si
mismo.
Y cuando
vino a salir, "ofirmar" dulcemente dijo. Y recibió su divinidad é1 solo
por sí mismo. Y salió y fue a la tercera infinita Piedra de Gracia.
Albacongel es el nombre de su ángel, el de la tercera Gracia.
Fue a la
cuarta infinita Piedra de Gracia, en la cuarta noche. Atea Ohe es el
nombre de su ángel. Naciendo, quiso su cuarta Gracia, y empezó a decirse
solo en sí mismo: "Ah, Dios Poderoso, yo no soy nadie, pues, por mí
mismo". -Así decía en su esencia, en su divinidad.
"Me voy",
suavemente dijo.
Y fue a
la quinta infinita Piedra de Gracia, en la quinta infinita noche. Cuando
hubo nacido el Quinto Guerrero quiso su Quinta Gracia. Y se levantaron las
palabras de su divinidad y nació su ángel. Decipto es su nombre.
Y dijo:
"Me voy. Yo soy, pues. Soy Dios, pues. Soy poderoso, pues." -Así hablaba
por sí misma su divinidad. "Aninite dei sin", decía cuando recibió su
divinidad por si mismo.
Y fue a
la sexta infinita Piedra de Gracia, en la sexta medida de la noche, el
Sexto Guerrero (Katún). ¡dioses poderosos, oíd mi voz. Nadie hay en mi
soledad.
Cuando
hubo nacido, quiso su Séptima Gracia. Conlamil es el nombre de su ángel.
-¡Yo os adoro, dioses, oíd mi voz! ¡No hay nadie. Nadie escucha mi voz!
-así suavemente hablaba y decía, mientras nacía su Séptima Gracia.
Contento
nació el séptimo Guerrero (Katún). Siete veces se alumbraron las siete
medidas de la noche, siete veces infinitas.
"Abiento
bocayento de la Zipilna de fente note sustina gracia. Trece mili y no
cargo bende". Primera, segunda, tercera, tres veces cuatrocientas épocas,
miles de épocas y despertó la tierra de Dios el Verbo, é1 solo por sí
mismo.
Del fondo
de la gran Piedra de la Gracia, despertó la tierra de Dios el Verbo. Su
nombre es Unidad con Dios el Verbo.
Este su
nombre, que hiende las épocas, es: el Eterno, el de una sola Edad, el Muy
Alto. Y vino su Descendiente de Siete Generaciones. Y cuatro veces resonó
su Gran Palabra, sello de la noche, sello del cielo: "Yo soy el principio,
yo seré el fin".
He aquí
el entendimiento oculto de su palabra, datate, aquí recibido en esta
tierra. Yo soy Unidate, yo soy Unitata, yo soy su sonido. Yo soy Unitata.
"A nuni viene Unidad".
Nilu es
el nombre de la noche. Es la primera palabra de Dios, es la primera
palabra del Verbo. Así, machacó la piedra, solo por sí mismo, dentro de la
noche.
Tomás (Etomas)
Sipancas es el nombre del Espíritu cuyo Señor es el Primer Guerrero. Ota-ho
en el cielo. Arcángel es el nombre del Espíritu. Heronix es el nombre del
Espíritu que va delante de é1. Joramis es el nombre del Espíritu del
Segundo Guerrero. He aquí que dijo cuando se abrió la Piedra: "Yaxyonlacalpa".
Escondió su nombre. En el santo cielo fue Nuestro Santo Padre el Verbo:
Bolay es su nombre. Y conoció el segundo cielo, en donde está el polvo de
los pies de la Sustinal Gracia.
Allí se
forma la Sabiduría, golpeando la piedra dentro de la oscuridad.
Y fue
creada la Piedra que fundó las piedras, las Tres Piedras que fueron a
asentarse a los pies de la Sustinal Gracia. Las piedras que nacieron
estaban debajo de la Primera Piedra. Y eran hermanas iguales.
Entró
entonces Chac, el Gigante, por la grieta de la Piedra. Gigantes fueron
entonces todos, en un solo pueblo, los de todas las tierras. Y el Primer
Rey fue Dios.
En la
época Primera, fue creado el único hijo de Dios. En la Segunda, el Verbo.
En la Tercera época, Expleo, éste es su nombre en el cielo.
Y nació
Chac, el Gigante que Opilla es su nombre, al mismo tiempo que su cielo,
que empileo, cielo, es su nombre. Expleo es su nombre, dentro del primer
Libro de Dios. Hebones. El único Hijo de Dios, espejo que abrirá su
hermosura, es el Señor de la Piedra, Padre.
Cuando
fue a crear el cielo del cielo, se abrió una Gracia y una Piedra. Nacido
era el Fuego. Tixitate es su nombre, la luz del cielo. Que Sustinal es la
luz de la luz del cielo. Acpa. Porque el Guerrero (Katún) creó la luz
dentro del cielo. Alpa u manga es su nombre. Y se acabó."
Los
ángeles, los Espíritus (Cangeles ik) se alzaron mientras eran creadas las
estrellas. No se había alumbrado la tierra, no había cielo ni tierra.
Eran:
Entonces
en el Primer cielo, Dios el Verbo tenia sujeta su Piedra, tenía sujeta su
Serpiente (cangel) tenía sujeta su Sustancia (Kabalil). Allí estaban
suspendidos sus ángeles. El Espíritu nombrado Corpinus, y he aquí, debajo,
Orele, a la altura de la tierra. Tres Personas eran: El Dios Verbo, el
Dios Hijo, el Dios Espíritu Santo.
En ese
tiempo los planetas, eran: Saturno, Júpiter, Marte y Venus; ésos se dice
que tenía en su mano el Dios en el cielo; antiguamente los creó. He aquí
el nombre del cielo: Christalino. Este ángel, que Corpinus es su nombre,
extendía la bendición del Padre, allí donde no había cielo ni tierra,
Inpicco es su nombre. Rociaba a todos los ángeles. Baloyo es su nombre.
Cacahuecan -sexos- es su nombre. Et sepeuos es su nombre. Laus deo.
Abajo
Chac-Bolay-Balam y Cacau Balamté. Esperas es su nombre en la sexta capa
del cielo, Isperas es su nombre en la séptima capa del cielo. Fue creado
sobre la tierra por Dios Poderoso. En la séptima época nació dentro de la
noche. Espíritu es su nombre.
S.to.
Eden Deus, S.to. Eluseo, Santos. Él vio nacer el centro de la Piedra, el
centro de la noche. Se repite.
Ardió
entonces. Entri de noche. Fue lo que dijo: cuando habló al centro de la
Piedra, al centro de la noche. -Tronas aleseyo de Mundo de gracia en
apedia leyo zipidiate en picted gracia Sto. Esuleptum Jaan estunast gracia
suplilis eltimeo me firme abin Finites gracia y metis absolutum timetis de
gracia. Eden deo gracia de Fentis de gracia Fenoplis tun gracia locom dar
y me gracia, tretris un mis gracia. Nositusi de gracia in pricio de
gracia. Tresimili uno de cargo leonte.
Uno, dos,
tres, un montón, trece veces cuatrocientos, Katunes infinitos antes de que
despertara la tierra, fue creado el centro de la Piedra, el centro de la
noche, allí donde no había cielo ni tierra, cuando fue dicho por Dios el
Verbo, solo por sí mismo, en la Profunda Noche.
Sonó la
primera palabra del Dios, allí donde no había cielo ni tierra. Y se
desprendió de su Piedra y cayó al segundo tiempo y declaró su divinidad. Y
se estremeció toda la inmensidad de lo eterno. Y su palabra fue una medida
de gracia, un destello de gracia y quebró y horadó la espalda de las
montañas. ¿Quién nació cuando bajó? Gran Padre, Tú lo sabes.
Nació su
Primer Pincipio y quebró y barrenó la espalda de las montañas.
-¿Quiénes
nacieron allí? ¿Quiénes?
-Padre Tú
lo sabes. Nació el que es tierno en el cielo.
Ciripacte
horca mundo ni nompan est noche amanena omonena Apaopa. Salió el Espíritu
de la infinita Gracia. Zipiones ted coruna Pater Profecida. Hablaró cuando
llegue a la Séptima gracia, la Virgen Piedra de la Gracia. Baltepiones
ortezipio Reciquenta noche hun ebutate hun cute Profeciado. Sucedió que
fue llamado el ángel Jerupite y le fueron dados en el cielo Corporales de
ojales por el primer Papa.
EL
TRECE AHAU KATUN
Esta es la cara del Katún, la cara del Katún, del Trece Ahau: Se quebrará
el rostro del Sol. Caerá rompiéndose sobre los dioses de ahora. Cinco días
será mordido el Sol y será visto. Esta es la representación del Trece Ahau.
Señal que
da Dios es que sucederá que muera el Rey de esta tierra. Así también que
vendrán los antiguos Reyes a pelear unos contra otros, cuando vayan a
entrar los cristianos a esta tierra. Así dará señal Nuestro Padre Dios de
que vendrán, porque no hay Concordia, porque ha pasado mucho la miseria a
los hijos de los hijos.
Nos
cristianizaron, pero nos hacen pasar de unos a otros como animales. Y dios
está ofendido de los Chupadores.
Miliquinientos treinta y nuebe años, así: 1539 años.
Al
oriente esta la puerta de la casa de don Juan Montejo, el que metió el
cristianismo en esta tierra de Yucalpetén, Yucatán.
Chilam
Balam, Profeta
Traducción R. Roys:
"El señor esté con vosotros, finalizaron las palabras de su canto, cuando
no habían aún ni cielos, ni tierra. Cuando el mundo estaba sumergido,
cuando no habían ni cielos, ni tierra, nació la piedra tres veces
preciosa, después de que se declaró la divinidad del que gobierna, cuando
no había cielo. Entonces nacieron siete katunes, siete tunes, que se
sostuvieron en el corazón del viento, los siete elegidos. Entonces se dijo
que, sus siete gracias también se animaron. Sus santas imágenes fueron
siete. Pero mientras permanecían sin labrar, ocurrió el nacimiento de la
primera piedra preciosa y de gracia, la primera gracia infinita en la
infinita noche, cuando no había Dios. Todavía no recibía él su divinidad,
sino que permanecía solo, en la gracia, en la oscuridad, cuando no habían
cielos ni tierra. Entonces partió al final del katún, puesto que no podía
hacerlo al principio. Se veían allá sus largas güedejas de cabello, adeu
parami; cuando salió le llegó su divinidad. Entonces se convirtió en
hombre en la segunda piedra infinita, preciosa y de gracia.
En
seguida llegó el segundo katún. Alpicón, fue el nombre de su ángel cuando
nació. A la segunda gracia se le permitió partir, en la segunda noche
infinita, cuando no estaba nadie presente. Recibió entonces su divinidad
cuando llegó, solo, por su propio poder. -Oh firmar, dijo, cuando por su
propio poder recibió su divinidad.
En
seguida él continuó y llegó a la tercera piedra infinita, preciosa y de
gracia. Alba Congel fue el hombre de su ángel. Esta fue la tercera gracia.
-Permítaseme proceder hacia la cuarta e infinita piedra preciosa y de
gracia, en la cuarta noche. Atea Ohe fue el nombre de su ángel. La cuarta
gracia nació y comenzó a hablar de su propio poder. -Oh Dios, el
Gobernador. Después de todo nada soy por mi mismo. Estas fueron sus
palabras desde su escondite dentro de la gracia y divinidad. -Permítaseme
proceder dijo.
En
seguida él llegó a la quinta e infinita piedra preciosa y de gracia. La
quinta gracia nació en el quinto katún. Cuando se elevó, se declaró su
divinidad. Entonces su ángel nació: Decopo fue nombre, cuando se elevó.
-Ya que esto es así, permítaseme seguir. ¿Después de todo, quién soy? -Soy
Dios el que gobierna (el katún). Y se declaró su divinidad por su propia
fuerza. -A ninite dei sin, dijo, cuando recibió su divinidad por su propio
poder.
En
seguida llegó él a la sexta, infinita y preciosa piedra de gracia, la
sexta medida de la noche, en el sexto katún: -¡Ey dioses ey gobernantes!
Contestad a mis preguntas, después de todo nadie soy por mí mismo.
Prosiguió
la séptima gracia. Colamil fue el nombre de su ángel. -Entrego las cosas
de Dios a ustedes que sois dioses. Contestad a mis palabras. No hay
respuesta. No hay nadie después de todo. Así habló é1, cuando nació la
séptima gracia. Hubo regocijo en su corazón por el nacimiento de los siete
eligidos, los siete katunes, las siete luces, las siete medidas de la
noche, las siete cosas infinitas.
Abiento
bocayento de la zipil na de fente note. Sustinal gracia, trece mili, uno
cargo bende. El primero, el segundo, el decimo tercero doblez; trece
símbolos de los katunes, tres, siete, ocho mil. Entonces Dios, el Padre,
despertó de su inconciencia por su propio poder, en la piedra tres veces
preciosa y de gracia. Dios, el Padre, como fue conocido su nombre. Unidad
y Dios, el Padre, fueron sus nombres desde que se abrió el katún para
ustedes. Allí estaban tres generaciones de ángeles que aumentaron su
estatura cuando é1 llegó. Siete fueron sus generaciones de ángeles. Cuatro
veces dijo su discurso. Su señal estaba en la altura, en la oscuridad. -Yo
soy el principio y será el final. Estas fueron las palabras de su poderosa
entereza. -Datate aquí lo cual ha sido recibido... Yo soy la Unidata. Soy
Unitata Anuni. Unidad cometa.
Este fue
el primer discurso de Dios; el primer discurso del Padre. Nilu fue el
nombre de la noche, su piedra preciosa, sola en la noche, era de piedra
limpia. Etomas Cipancas, el nombre del viento. Su padre fue el primer
katún. El nombre del viento fue Otohacamil Aucangel. El nombre del viento
fue Hieron. El nombre del viento fue Virtutus. En el segundo katún nombre
del viento fue Joramis. Esto fue lo que dijo cuando cambió su piedra:
Jaxyoncalpa. El cielo se cubrió con el nombre de nuestro Santo Señor. El
padre lo elevó. El nombre de la serpiente del segundo cielo fue Bolay.
Estaba en la arena, al pie de la Sustinal Gracia cuando se le llamó. Se
formó Lomías. Durante la noche su piedra fue la piedra aguda. Su piedra
fue Zihontún, cuando las piedras se fijaron en sus lugares. Se colocaron
tres veces a los pies de la Sustinal Gracia. Estas piedras que nacieron
estaban bajo (dentro) de una piedra poderosa piedra de columna de piedra
golpeada. En seguida se manifestaron ante un mundo (por obra) de Dios, el
Padre, el primer gobernador. En el primer katún nació el hijo de Dios, en
el segundo, el Padre. En el tercer katún estaba Expleo-u-caan, como se le
llamaba y a quien se le corrigió su nombre, llamándole Chac Opilla cuando
se elevó al cielo. Empileo-u-caan era su nombre. Expleo era su nombre,
según la medida de las cosas del Señor. Hebones era el único hijo del
Señor. Se sostenía en la piedra de su padre, sobre su hombro a
ahorcajadas.
Después
se creó en la altura el cielo turbulento. El fuego se creó, nació de una
piedra, de una gracia. Tixitate fue el nombre de la luz del cielo.
Sustinal, dijeron, era la luz con la que se alumbraba el cielo. Acpa hizo
el katún después de que se originó la luz del cielo. Alpa-u-manga se
llamaba cuando se acabó.
Estos son
los ángeles de los vientos, los cuales aparecieron cuando é1 creó la
estrella, cuando no había aún luz en el mundo, ni cielos, ni tierra: el
Pauahtún Rojo, el Pauahtún Blanco, el Pauahtún Negro y el Pauahtún
Amarillo.
Aquí
estaba el cielo cuando Dios, el Padre, se manifestó sosteniendo en sus
manos su piedra, sosteniendo su canhel, sosteniendo su rueda, de la cual
pendían los cuatro ángeles de los vientos. Cerpinus fue el nombre de
quien, de acuerdo con Orele, midió la tierra. Eran tres personas: Dios el
Padre; Dios el hijo y Dios el Espíritu Santo. El colocó los planetas:
Saturno, Júpiter, Marte, Venus; los cuales dijo, sostenía en su puño
cuando los creó. Este cielo se llamó Cristalino. Aquí estaban los ángeles.
Corpinus se llamaba quien tenía en su mano la bendición de Dios, cuando no
habían cielos, ni tierra. Inpico era su nombre cuando los Angeles se
rociaron con el hisopo. Baloyo se llamaba cuando el agua se esparció.
Seros era su nombre, Et sepeuas. Laus Deo.
Abajo
estaban Chac Bolay Balam y el Arbol del cacao llamado balamté. Esperas es
el nombre del sexto cielo. Isperas el del séptimo cielo. Dios, el
Gobernador, creó el mundo en el séptimo katún, en la oscuridad. Espíritu
San Edendeus y San Eluceo fueron los santos que atestiguaron el nacimiento
de quien estaba escondido dentro de la piedra, en la oscuridad. Se repite
elitun entri de noche. Estas fueron las palabras del que estaba escondido
dentro de la piedra, en la oscuridad: Tronas Aleseyo de mundo de gracia.
En opedia tejo cipi dia te en pieted gracia. Edendeo gracia, de fentis de
gracia, fenoplis tun gracia. Locom dar yme gracia, tretis u mis gracia
Noci luci de gracia, in pricio de gracia trese mili uno de cargo, leonte.
Unos,
dos, trece, una división, trece bakam de katunes. Tres, siete, ocho mil,
fue la creación del mundo, cuando el que estaba escondido dentro de la
piedra, en la oscuridad, nació, cuando no habían ni cielos, ni tierra.
Dios Padre habló solo, en la oscuridad, que se sostenía como un fruto tres
veces mustio a su Arbol, habló por su propio poder. Esta fue la primera
palabra de Dios, cuando no habían cielos, ni tierra, cuando salió de la
primera piedra y llegó a la segunda. En seguida se declaró su divinidad.
Entonces, junto con la palabra de la primera piedra de gracia, la primera
piedra labrada, resonaron ocho mil katunes. La guacamaya era quien
vigilaba bien detrás del Acantún.
-¿Quién
nació cuando nuestro Padre descendió? Vosotros lo sabéis. Nació enseguida
la primera guacamaya quien lanzó piedras en el Acantún. -¿Cómo fue que
nació la semilla? ¿Cómo fue realmente, padre? -Vosotros lo sabéis. El
tierno grano verde nació en el cielo. -Ciripacte, horca mundo. No mompan
est noche. Amanema, omonema, apa opa; se dijo, cuando el viento salía de
la gran piedra de gracia. Cipiones ted coruna, pater profecido, fueron sus
palabras cuando llegó al séptimo estrato de la sólida roca de gracia. -Bal
te piones, ortecipio reci cuenta noche. Hun ebrietate, hun cute profeciado;
fueron las palabras del ángel Jerupiter. En seguida el cielo se colocó en
su lugar, Corporales ti ojales, por (obra) del primer papá (también) el
rostro del Katún y la tabla del Katún Trece Ahau. El Sol comenzó su
recorrido, mirando hacia abajo durante el reinado de los hombres
perecederos, los gobernantes perecederos. El Sol se eclipsó cinco días y
se vio la antorcha del Katún Trece Ahau, el designio de Dios fue que
sobrevendría la muerte a los gobernantes de esta tierra. El cristianismo
llegaría. Los pueblos serían saqueados.
Estos son
los augurios de Dios, nuestro Padre, cuando ellos llegaron, ya que no hubo
acuerdos. Los descendientes de los primeros gobernantes fueron
deshonrados, conducidos a la miseria, cristianizados; se les trataba como
animales. Hay pesar en el corazón de Dios por causa de estos vástagos.
En el año
de 1539 perteneciente al oriente, estaba la puerta de la casa de don Juan
Montejo quien introdujo el cristianismo aquí en la tierra de Yucalpetén,
Yucatán.
Chilam
Balam, el profeta. Por lo tanto hoy es un día desafortunado."
LIBRO
DEL MES
(Continuamos con la versión de Médiz Bolio, de otros textos).
"Así
explicó el antiguo sabio Mexchise, el antiguo Gran Profeta, Napuc tun,
Gran Sacerdote, y así cantó que, cuando no había despertado el mundo
antiguamente, nació el Mes y empezó a caminar solo.
Y dijo su
abuela, y dijo su tía, y dijo la madre de su padre, y dijo su cuñada:
-¿Por qué
se dijo que íbamos a ver gente en el camino?
Así
decían mientras caminaban. Era que no había gentes antiguamente.
Y
entonces llegaron al oriente. Y dijeron:
-Alquien
ha pasado por aquí. He allí las huellas de sus pies.
'Mide tu
pie', dicen que dijo la Señora del mundo. Y que fue y midió su pie Dios el
Verbo. Este es el origen de que se diga Xoc-lah-cab, oc-lae, lah-ca-oc.
Este dicho se inventó porque Oxl-ahun-oc (el de los trece pies), sucedió
que emparejó sus pies.
Y
partieron del oriente. Y se dijo el nombre de los días, que todavía no
tenían nombre, antiguamente.
Y caminó
con la madre de su padre, y con su tía y con la madre de su madre, y con
su cuñada.
Nacido el
Mes, creó el que se llama Día y creó el cielo y la tierra, por escala:
agua, tierra, piedras, árboles.
Y creó
las cosas del mar y de la tierra.
En el Uno
Chúen sacó de sí mismo su divinidad e hizo el cielo y la tierra.
En el Dos
Eb hizo la primera escalera, para que Dios bajara en medio del cielo y en
medio del agua. No había tierra, ni piedra, ni árboles.
En el
Tres Men hizo todas las cosas, la muchedumbre de las cosas; las cosas de
los cielos y las cosas del mar y de la tierra.
En el
Cuatro Ix sucedió que se inclinaron uno sobre el otro el cielo y la
tierra.
En el
Cinco Men sucedió que empezó a trabajar todo.
En el
Seis Cib sucedió que hizo la primera candela y así fue que se hizo luz
donde no había Sol ni Luna.
En el
Siete Aban (Caban) nació la primera tierra, allí donde no la había para
nosotros antiguamente.
En el
Ocho Edznab afirmó sus manos y sus pies y los clavó sobre la tierra.
En el
Nueve Cauac se ensayó por primera vez el infierno.
En el
Diez Ahau sucedió que se fueron los hombres malos al infierno, porque
todavía no se veía a Dios el Verbo.
En el
Once Ix (Imix) sucedió que hizo las piedras y los Arboles. Eso hizo.
En el día
Doce Ik sucedió que creó el viento. Y esta es la causa de que se llame Ik
(espíritu); porque no hay muerte dentro de él.
En el
Trece Akal sucedió que tomó agua y mojó tierra y labró el cuerpo del
hombre.
En el Uno
Kan sucedió que se rompió su ánimo por lo malo que había creado.
En el Dos
Chicchan sucedió que apareció lo malo y se vio dentro de los ojos de la
gente.
En el
Tres Cimil (Cimi) fue la invención de la muerte. Sucedió que inventó la
primera muerte Dios Nuestro Padre.
(Aqui hay
un espacio en blanco que correspondería al Cuatro Man-ik, 'el dia en que
pasa el espíritu'.)
En el
Cinco Lamat inventó el gran sumidero de la gran laguna del mar.
En el
Seis Muluc sucedió que fueron llenados de tierra todos los valles, cuando
no había despertado el mundo. Y sucedió que entró falsa voz de Nuestro
Padre Dios en todos ellos, cuando no había voz del cielo, ni había piedras
ni árboles, antiguamente.
Y
entonces fueron a probarse unos a otros (los días). Y dijeron así:
'Trece...
Y siete en un grupo.'
Esto
dijeron para que saliera su voz al que no la tuviera, cuando el Primer
Dios, el Sol, les preguntara su origen. No se les había abierto el
instrumento de su voz para que pudieran hablarse unos a otros. Y se fueron
en medio del cielo y se tomaron de las manos para unirse unos con otros. Y
entonces se dijo en medio de la tierra: '¡Sean abiertos!' Y se abrieron
los Cuatro Ah-Toc, que son cuatro.