La Panadería 

Que mala, que lata haber nacido durante el tiempo  donde todas las personas estaban viajando no por turismo, cuando mujeres y hombres no llegaban  a casa, cuando los niños tenían que jugar hasta las 6 de la  tarde, que mala cuando  a los señores de la  tele, esos que todavía  están, nos dicen que debemos ver, que es bueno y que es malo, y que  es malo no se, por que me  acuerdo de algo malo. Jugando un día en la casa con mi primo, llego un amigo de mis tíos, con el aliento seco, que casi no podía mover la  boca, un vaso de agua no fue  suficiente, para  dar voz a ese  hombre, asombrado por lo que  sus ojos vieron, ese fue el  hombre de encomienda verbal, explico a mi  tía que su  marido no llegara mas a  casa.

Recuerdo que  mi Tío trabajaba como  un profesor de la universidad, era Abogado, y por ser justo, justo nunca mas lo  vieron, sus  alumnos de las  aulas  cuentan, que su clase no pudo terminar por culpa de unos mal educados que  lo fueron  a  buscar y otros lo estaban esperando afuera.  

Psiquiatras, pastillas, corriente, un poco de veneno, uña de gato, yerbas, drogas, magia  negra y magia blanca, todavía  mi tía no  olvida ni perdona la  rabia de esa  primavera  que recién  comenzaba.

Tambores y platillos una  campana  en el patio  de la escuela, día  lunes, 8 de la mañana, niños  todos a  formarse   por que cantaremos   la  Canción Nacional  dice el  nuevo  director del la  escuela, Si Nacionalmente  valiente  fueron esos  hombres, esa  fue  la  historia que nos  enseñaron en la  escuela, pero los  profesores  entre  dientes   nos decían que   los  valientes  eran  los  que  lucharon no por ser valientes y ganar medallas sino por  ser justos. 

Creo a nosotros también nos llego la  hora  de viajar dice  mi familia, de un día  para  otro  teníamos  compañeros  nuevos   de  escuela   era  gracioso  por que  con mi primo éramos los  únicos de la  escuela   que  nos  podíamos  entender, sabíamos  que  todos  hablan otro  idioma, pero  rápidamente nos acostumbramos a entender ese  idioma  que  solo lo veíamos  por la tele, al parecer nos  resulto muy  fácil  por que  lo que decían  nuestra  familia  que a los chicos  no le  va a  costar nada  aprender el idioma. Así  fue todo  muy  fácil   nos resulto a mi primo y yo.  

En el ultimo ano de la  universidad, toda la  familia  esta  haciendo  las  maletas para viajar  rumbo  a su casa donde  ellos  nacieron   a buscar  lo que  les  robaron,  a gritar lo  que  tuvieron que  callar con rabia. Fue  muy fácil de entender por que  ellos querían  volver, solo me vasto recordar  ese  rostro de aquel  hombre, que entro a la casa a  dar la  noticia  a mi tía, en el comienzo de esa  primavera. 

Luchando por la verdad y justicia, en encontrar a los que  nunca  volvieron, mi familia Empeñada en encontrar a mi tío. Llego un  hombre, hablar  con todos   los que  estaban buscando a los  suyos, el fue  tan  simpático   y  amable el caballero   que  vestía  un  fino traje  de  Yves Saint lourance, que  decía  entender lo que estaban pasando, y fue por eso que unas  de las maneras que el encontró. Para resolver el problema Sacando un  parche llamado Cheque con varios  Ceros, para ser  cobrados por ventanilla el mismo día, Que buen caballero  el era, tapando con un parche  las  heridas y perdidas  de los nunca  volvieron a casa.

Nunca aceptaremos perdón ni olvido, tampoco justicia sucia por los mismos asesinos, aunque nos quieran llenar los bolsillos con dinero, no aceptaremos. 

Roro

  MENÚ / 1984 / UN CUENTO DE NAVIDAD / VISITANDO MIRANDA
NAVIDAD EN LATINOAMÉRICA  / SECRETOS DE NAVIDAD / LA PANADERÍA