HIKOI 2004 Un Mar de Banderas Rojas y Negras
Marcha nacional por la defensa de las costas maori

 

Finalmente  despues de haber comenzado esta larga caminata nacional, miles de personas, muchas de ellas representando las diversas tribus del Pueblo maori convirgieron en la capital neozelandesa , Wellington,entre el 6 y 7 de mayo.La intencion del Hikoi(Marcha en lengua maori) fue de entregarle al gobierno laborista de Helen Clark un claro y contundente mensaje de que el pueblo Maori y un gran sector de la sociedad neozelandesa Rechazan  cualquier legislación que de hecho represente un modo de confiscación de las orillas( el pedazo donde el mar se junta con la tierra) y el lecho marino costero que nunca fueron cedidos por el pueblo Maorí.

La situacion ya esta dada; por un lado la derecha aparece dictando un plan desestabilizador argumentando ?la percepcion de privilegio? que algun sector de la sociedad sentiria por los maori. Desde  mediados de los 70 y en particular los 80,diversos gobiernos incluyendo algunos de orientación derechista, promovieron legislaciones basadas en el concepto de discriminación positiva. Estas medidas tienen  el objeto de aumentar las posibilidades de desarrollo social del pueblo Maorí y disminuir las diferencias socio-económicas entre ellos y el resto de la sociedad neocelandesa a las que los condujo la pérdida de la tierra y sus recursos de subsistencia al sobrevenir  la colonización.

El Partido Laborista y su Primer Ministro Helen Clark que se encuentra en su segundo periodo de gobierno, olfateando estos movimientos de opinión, propone una ley para proteger las orillas poniéndolas en manos del dominio público o en poder de la Corona para, según el gobierno, beneficio para todos los neocelandeses.

Esta propuesta ha causado sorpresa ya que las orillas marinas nunca han sido negadas al público por los maoríes y hace solo 20 años fue un gobierno laborista el que inició las reformas neoliberales y vendió gran parte del patrimonio estatal para disminuir el déficit de la balanza de pagos del país.

Los hechos hablan por si mismos. El debate continua entre los partidos políticos y los diferentes sectores sociales del país. El pueblo Maorí, rompiendo su larga historia de divisiones tribales, ha llegado a la misma conclusión; una ley como esta terminaría con las últimas posesiones colectivas de este pueblo indígena del Pacífico y afectaría los derechos indígenas costumbristas reconocidos internacionalmente.

Por primera vez en la historia de Nueva Zelandia, se reunieron sectores conservadores y sectores radicalizados del pueblo maori, incorporandose a ellos duenas de casa, trabajadores, administrativos, estudiantes, etc en un solo rechazo nacional y cultural.

El gobierno de Hellen Clark debe leer estos hechos cuidadosamente ya que el pueblo maori  que ha sido uno de los apoyos mas leales con que el partido de gobierno siempre ha contado puede formar ahora un movimiento independiente de grandes rasgos .

El retiro del voto Maorí al gobierno laborista podría significar el fin de este y aunque llegara un gobierno de caracter derechista,este tendra que pisar muy suavemente puesto que su futuro dependera de sus politicas hacia este sector aun marginado.

La reacción negativa que ha tenido Helen Clark al Hikoi y a algunos de sus participantes llamándolos revoltosos podría costarle muy caro. La gran mayoría de los que salieron a unirse al mar de banderas rojo y negras nunca habían participado en  una protesta igual en Nueva Zelandia

Por Sarcástiko