Finalmente despues
de haber comenzado esta larga caminata nacional, miles de personas,
muchas de ellas representando las diversas tribus del Pueblo maori
convirgieron en la capital neozelandesa , Wellington,entre el 6 y 7 de
mayo.La intencion del Hikoi(Marcha en lengua maori) fue de entregarle
al gobierno laborista de Helen Clark un claro y contundente mensaje de
que el pueblo Maori y un gran sector de la sociedad neozelandesa
Rechazan
cualquier legislación que de hecho represente un modo de confiscación
de las orillas( el pedazo donde el mar se junta con la tierra) y el
lecho marino costero que nunca fueron cedidos por el pueblo Maorí.
La situacion ya
esta dada; por un lado la derecha aparece dictando un plan
desestabilizador argumentando ?la percepcion de privilegio? que algun
sector de la sociedad sentiria por los maori. Desde mediados de los
70 y en particular los
80,diversos
gobiernos incluyendo algunos de orientación derechista, promovieron
legislaciones basadas en el concepto de discriminación positiva. Estas
medidas tienen el objeto de aumentar las posibilidades de desarrollo
social del pueblo Maorí y disminuir las diferencias socio-económicas
entre ellos y el resto de la sociedad neocelandesa a las que los
condujo la pérdida de la tierra y sus recursos de subsistencia al
sobrevenir la colonización.
El Partido
Laborista y su Primer Ministro Helen Clark que se encuentra en su
segundo periodo de gobierno, olfateando estos movimientos de opinión,
propone una ley para proteger las orillas poniéndolas en manos del
dominio público o en poder de la Corona para, según el gobierno,
beneficio para todos los neocelandeses.
Esta propuesta
ha causado sorpresa ya que las orillas marinas nunca han sido negadas
al público por los maoríes y hace solo 20 años fue un gobierno
laborista el que inició las reformas neoliberales y vendió gran parte
del patrimonio estatal para disminuir el déficit de la balanza de
pagos del país.
Los hechos
hablan por si mismos. El debate continua entre los partidos políticos
y los diferentes sectores sociales del país. El pueblo Maorí,
rompiendo su larga historia de divisiones tribales, ha llegado a la
misma conclusión; una ley como esta terminaría con las últimas
posesiones colectivas de este pueblo indígena del Pacífico y afectaría
los derechos indígenas costumbristas reconocidos internacionalmente.
Por primera vez en
la historia de Nueva Zelandia, se reunieron sectores conservadores y
sectores radicalizados del pueblo maori, incorporandose a ellos duenas
de casa, trabajadores, administrativos, estudiantes, etc en un solo
rechazo nacional y cultural.
El gobierno de
Hellen Clark debe leer estos hechos cuidadosamente ya que el pueblo
maori que ha sido uno de los apoyos mas leales con que el partido de
gobierno siempre ha contado puede formar ahora un movimiento
independiente de grandes rasgos .
El retiro del
voto Maorí al gobierno laborista podría significar el fin de este y aunque llegara un
gobierno de caracter derechista,este tendra que pisar muy suavemente
puesto que su futuro dependera de sus politicas hacia este sector aun
marginado.
La reacción
negativa que ha tenido Helen Clark al Hikoi y a algunos de sus
participantes llamándolos revoltosos podría costarle muy caro. La gran
mayoría de los que salieron a unirse al mar de banderas rojo y negras
nunca habían participado en una protesta igual en Nueva Zelandia
Por
Sarcástiko